miércoles, 14 de mayo de 2008

La extraña

Era la que siempre estaba en un rincón inventándose mariposas para lanzarlas al viento.

No le importaba si su obstinación las hacía chocar con piedras afiladas, le bastaba saber que en el brevísimo vuelo lograban atravesar espacios de cóncava alegría.

Un sueño fugaz y migratorio le indujo a cerrar los ojos haciéndole creer que así podría conservarlo intacto.

Era una niña extraña, y no cesaba de sonreír a las luciérnagas, aunque éstas eligieran el rumbo menos puro del ascenso, atraídas por guiños amigables de luces mortecinas.

Hasta que un día esta niña despertó del letargo. Y supo encontrar en el confín de su memoria, una guarida de ángeles, una luna morada y un racimo de uvas que tornarían menos acerbo su deambular en medio de los cuerdos.

Catalina Zentner
2007

29 comentarios:

WILHEMINA QUEEN dijo...

A veces la locura es un regalo de los Dioses.

Me encantó esta prosa Cata!


besos!

amor dijo...

las armas que nos son útiles están hechas con


amor

Marinel dijo...

Llamamos extraños o locos a los seres diferentes, que viven en su propio mundo, como aislados del resto.
Quizás ellos sean más felices dentro de su rareza y sus mundos, menos inhumanos...
Con poco, haces una hermosa historia que irradia magia.
Otro beso.

Camille Stein dijo...

hadas y duendes...

la magia se filtra entre tu palabra

también quiero despertar en la guarida de los ángeles, que el sueño se vuelva realidad

un beso

Catalina Zentner dijo...

While, Amor, Marinel, Camille, esa locura es contagiosa, afortunadamente.
Besos

Migdalia B. Mansilla R. dijo...

Como siempre Cata, tus prosas, relatos, me llevan al encanto del reflejo de algun espejo.

Un placer siempre leerte.
Mig

fgiucich dijo...

Los cuerdos no siempre son una buena compañia. Un precioso relato. Abrazos.

Catalina Zentner dijo...

Migdalia, Fer: ¡Gracias por acudir a este momento de locura!

MISS VERY dijo...

Hola Catalina:
Hermoso...Alimento para mi alma...
Felicitaciones por tan excelente actualizaciòn.
Adore vistarte.

Un beso

http://verydiro.blogspot.com/

verydiro@yahoo.com.ar

Gerardo Omaña dijo...

El aroma enigmático de una rosa
trae el sutil claror de un espejismo,
de un dolor, de un beso, de una ausencia.

De lo que pudo haber sido y no fue
del sueño que nos llega
del sueño que se va

Del recuerdo clavado en la memoria,
de lo intenso,
de lo triste
de la gloria.

Besos para tu alma.

Catalina Zentner dijo...

Miss Very: ¡bienvenida!

Gerardo: ¡hermoso poema me has dejado, amigo!

M@R dijo...

SON MAS LOS QUE ESTAN AFUERA QUE LOS QUE ESTAN DENTRO,,,
QUIENES SERAN MAS,,,

SERA UNA LOCURA, PERO MARAVILLOSA LOCURA,,,

UN ABRAZO,,,

Olga S.Isidro dijo...

“sueños fugaces y migratorios” no hace falta ser una niña extraña para tenerlos, en una porción chiquita de nuestra propia mente tenemos muchos así.
Un fuerte abrazo Catalina.

Fab dijo...

Estimada Catalina, hermosas letras que acarician el corazón. Una niña distinta de sueños nobles.

Saludos!!!

Raquel Fernández dijo...

Yo sé mucho de las niñas extrañas, porque siempre fui una de ellas.
Tus palabras, Catalina, están llenas de luz. Me han conmovido muchísimo.
Te dejo un gran, gran abrazo.

julia del prado morales dijo...

Historia de una niña extraña y espléndida, contradicciones, ¡paradojas?, besos, Julia

Nochestrellada dijo...

Me siento identificada con esa niña...
maravillada con la magia del cielo,
con sus estrellas fugaces, cometas y lunas llenas...

muy bello!

besos

Catalina Zentner dijo...

Mar, Olga: muchas gracias.

Fab: Te doy la bienvenida.

Raquel, sigues siendo una niña extraña que escribe versos maravillosos.

Noche, Julia: esa dulce locura que compartimos, nos permite volar hasta donde nuestras alas nos lleven.

caramelo dijo...

Catalina, me han dejado un encargo en el blog, lo he tomado y respondido y ahora te paso la posta como una forma de conocernos más.

Cariños,

TOROSALVAJE dijo...

Que bien escribes Catalina, y que bonita historia.

Yo también he de vivir en el mundo de los cuerdos.

Besos.

Catalina Zentner dijo...

Caramelo: fui y cumplí el mandato.

Toro:¡y cómo nos cuesta seguir el orden de la cordura!

@Patrulich dijo...

Muy bello! Gracias por tus letras.

Un saludo desde mi locura

Catalina Zentner dijo...

Patrulich, es contagiosa la locura y bastante saludable, créeme.

Maria Jesús dijo...

Hola Catalina! Ya sabes cuánto me gusta tu blog. Me alegro de que la niña al final encontrara a los ángeles para guiarla en su camino. El relato es entrañable, bello, dulce como todos los contenidos de tu blog que me apasiona, pero eso tú ya los sabes,...

Catalina Zentner dijo...

Siempre habrá un ángel que nos traiga la luz, María Jesús.

Elipse dijo...

Vivir entre cuerdos es cosa de locos!!
Pero de qué manera puede expresarse ud!!!
Me encantó!!

Catalina Zentner dijo...

Gracias, Elipse, por hacerte eco de una porción de locura.

Alatriste dijo...

Yo fui uno de esos niños extraños, que preferían jugar y soñar a ver la televisión, que preferían leer a los videojuegos, que pensaban que los cuentos se hacían realidad representándolos en el escenario del teatro del colegio.

Me sentí muy identificado con este texto y me hiciste recordar años más felices. Gracias a ti volví a mi infancia, que es mi única patria reconocida.

Un abrazo.

Catalina Zentner dijo...

El idioma y la infancia,allí pertenecemos.

Gracias, Alatriste.