Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2010

Homenaje a Enrique Molina, en el centenario de su nacimiento

Imagen
El Ateneo de Integración Cultural Mercosur, invita al homenaje a Enrique Molina, (1910-1966),  a realizarse el martes 2 de noviembre, de 17 a 21 horas en EL ARCHIBRAZO BAR, calle Mario Bravo 437, de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Giran las hélices

Imagen
Giran las hélices mientras aguarda el cielo. El viento silba anunciador de esperas.
Surcar el aire portando la esperanza hacia lejanos rumbos viajera empedernida.
Llega el momento, rugientes los motores carga ligera resplandor en las alas.
Son las vertientes de celeste armonía  cruzando el éter entretejiendo nubes.

Neblina

Imagen
En el crepúsculo de mi vida, deshojada y ausente de todo resplandor, intento descifrar la última ecuación que me queda por resolver.

La del instinto de supervivencia, que se empeña en continuar habitando un planeta desierto de caricias, sola de toda y absoluta soledad.

Envuelta en el destemplado gris de la neblina, camino en pos del confín del horizonte, ese que me ha sido negado desde que tu mano se soltó de la mía inagurando la pesadilla de la que nada ni nadie puede rescatarme.

Un día como hoy

Imagen
Un día como hoy y hace ya tiempo, el corazón se abría y remontaba el cielo transparente de tus ojos.
 Entonces los lirios sabían a primaveras tardías, con ese aroma impreciso que oscila desde otoños húmedos y entrañables hacia un arrebato de alondras y libélulas.
Un columpio se mecía en el aire blando y el río era un espejo amarronado que se engalanaba con el rubor de los lapachos. Pétalos de amapolas en las manos, caminábamos sobre el cordón de la vereda  como si fuese sobre el filo de un abismo.
¿Por qué octubre late con fuerza inusitada en estos días? El arca de la abuela que soy, aún esconde secretos, cartas atadas con una cinta roja, fotos desteñidas por el tiempo. Se abre un gigantesco sol sobre la orilla oscura de mi llanto. Porque octubre es así, contradictorio, y suele renacer en azaleas que asoman por mi ventana, jactanciosas, risueñas y atrevidas Octubre es un enigma inescrutable, una lágrima  adusta, un rumor de gaviotas extraviadas, un pañuelo de nubes, un cántaro de espuma so…

Amor de niños

Imagen
De espaldas a la realidad cotidiana y abiertos los ojos, como pequeños mares verde azulados, ellos observan el movimiento de las olas, imaginan sirenas navegando entre espuma y corales, dibujan estrellas de mar en el aire y se sumergen en un mundo encantado para descubrir, en un cofre caído de algún barco pirata de antaño, las joyas de una reina y la espada del valiente doncel que sucumbió en su defensa.

Con el alma extendida hacia un horizonte que perciben reservorio de enigmas y venturas, guardan silencio y se dejan mecer por la brisa marina de un atardecer que quedará por siempre en sus recuerdos.
Amor de niños, con sueños pintados de inocencia, breves como el verano, radiante como el sol que pinta tornasoles sobre el agua.

Puede ser que mañana...

Imagen
Puede ser que mañana
un barco de papel
navegue hacia lo oculto
llevándose una aurora
desprendida del tiempo


Y flote a la deriva
entre islotes
corales
pescadores ceñudos
sombras y atardeceres
irupés y tacuaras


La música de un arpa
doblará en un pañuelo
adioses irredentos.


Gritarán los ausentes
cuando ocurra el oráculo.

Bar desierto
una taza y la borra del café
sellando algún recuerdo
librado del derrumbe.

La pintura que ilustra este poema es un cuadro de Edwar Hopper.

En la entrada anterior, el verso que dice que "lo ganado supera a lo perdido", expresa mi gratitud por haber tenido a mi lado un compañero que durante 44 años supo cuidar de mi en todo momento. Gracias a quienes me dejan saber que no estoy sola. Hoy, hubiésemos cumplido 46 años juntos.

Clamor antiguo

Imagen
Desde la intolerancia inquietud, desvarío ramas quebradas viento caníbal cielos desnudos hambre de pan y estrellas.
Ojos deshabitados clamor antiguo sin reticencias.
Hacinamiento sed y penurias pechos resecos muerte acechando sin flores y sin duelos.
África gime cual círculo fatídico abrazada al silencio.

Para vaciar la copa de amargura

Imagen
Desátame los nudos del pasado
volviendo hasta el andén de la ventura
cantata celestial sin partitura
a espaldas del dolor aletargado.

Invocando a la vida y su dulzura
avecilla en celaje recortado
en papeles de plata y encarnado
el suspiro en la rosa. Donosura

de saber que de todo lo vivido
supera lo ganado a lo perdido
y hay luz por descubrir desde la oscura

heredad de algún sueño desquiciado.
Entonces será el tiempo señalado
para vaciar la copa de amargura.