miércoles, 14 de enero de 2009

Sobre el conflicto

Me costó, pero logré disipar las dudas en postear esta entrada. Muchos de mis visitantes conocen la delicada y dolorosa situación personal que estoy viviendo. De modo que toda mi sensibilidad se orientaba a obtener un mínimo de apoyo o consuelo para seguir adelante en el duro trance que no tiene plazo de vencimiento, que puede durar años.


Pero he visto, en mi recorrido por Blogs, que se adopta una línea decididamente en contra de Israel y creo que es el momento de que mi presencia se aparte de lo personal y escriba lo que yo vivo como argentina con ciudadanía israelí, desde hace seis años y medio.


Sé que perderé visitantes, y posiblemente aquí esta vez me detenga definitivamente y me encamine hacia otros espacios donde la convivencia sea posible y no existan criterios unilaterales basados en informaciones del “periodismo” subvencionado por Irán y Siria.


Claro que voy a lamentarlo, como se lamente la pérdida de algo o alguien en quien creímos y nos defraudó.


Como una imagen vale más que mil palabras, les dejo un video extraído del WEB SITE del grupo terrorista Hamás, expuesto y difundido por LETRAS LIBRES, tómense unos minutos y véanlo, está la traducción del árabe al español:


http://www.literaria.carel.us/index.php?option=com_content&task=view&id=1242&Itemid=78


A continuación, un texto escrito por una niña israelí de 6º Grado, traducido del hebreo por su abuelo argentino, afincado en Israel desde hace muchos años:


En los albores del 2009, que nos señala un año nuevo con nuevos comienzos, lleno de esperanzas, y lo más importante Paz y sin guerras.


Lamento, sobre manera, como joven de 11 años, estar obligada a ser partícipe de la guerra contra Hamás, llamada *plomo fundido*

La operación comenzó durante la festividad de Hánuca.


Nuestros soldados comenzaron a bombardear los lugares desde los cuales se disparan *kasam y grad*(proyectiles de corto y largo alcanze) sobre los poblados del sur de nuestro país, entre ellos Ashkelón, ciudad donde vivo.


No olvidemos que los bombardeos del Hamás, empezaron mucho tiempo atrás; entónces yo vivía cerca de Tel Aviv, y no sabía ni sentía lo que era la caída de los *kasam* sobre los pobladores del sur.


Hoy en día que vivo en Ashkelón, se perfectamente el significado de las caídas de las bombas, cómo se debe actuar y cómo sobreponerse.

Les narraré mis sentimientos desde el sonar de la alarma hasta la caída del *kasam*.


La primera vez que escuché la alarma estaba en el colegio; durante las clases sonó la alarma, yo me puse muy nerviosa, y por negligencia me escondí debajo del pupitre, así creía que era lo correcto.


Mis compañeras me gritaron: -¡¡ Levántate de allí, y vení con nosotras!! -Me levanté rápido y recibí un golpe en la pierna, pero empecé a correr detrás de todas hasta llegar al refugio. Entonces comprendí que la función de la alarma es ponernos sobre aviso para que busquemos un lugar para resguardarnos de las bombas que nos arrojan.


Al cabo de 5 minutos recibimos la señal para abandonar el refugio.

Al salir de allí, estaba confundida y preocupada en demasía. Llamé por teléfono a mi mamá y me calmó diciendo que todo esta bien.


Me apuré hacia el grado de mi hermanita que cursa el primer grado; entonces me enteré que el °lugar de seguridad° de los más chicos es debajo de los pupitres, pues ellos no alcanzan a llegar al refugio, escasos 20 segundos.


Mi hermana, estaba histérica y asustada por la nueva situación, lloró mucho, me fue difícil calmarla.

La nueva situación que nos toca vivir a mi y mi familia, no es sencilla.


Por un lado comprendemos la necesidad de las fuerzas armadas de protegernos, y por consiguiente realizan su cometido en la mejor forma que es posible.

Pero, en el otro lado, la desesperación y el miedo que nos envuelve con el sonar de cada alarma, nos acompaña en la vida diaria; cada ruidito fuera de lo común, o sonido imprevisto, nos parece que es la alarma y ya corremos a los lugares protegidos.


Junto a la preocupación, a la desesperación, y un sin fin de sentimientos internos, aparecen señales de miedo y duda: las manos tiemblan, el corazón late muy fuerte, arranque de lágrimas, incógnita y miedo profundo de realizar cosas sola, como bañarse.


Junto a los sentimientos, nosotras no dejamos de preguntar a nuestros padres sobre el tema de los *kasam*; las respuestas nos mantienen al tanto sobre los acontecimientos momento a momento, lo cual nos proporciona un cierto entendimiento sobre la situación reinante, infundiéndonos cierta tranquilidad. Tratamos en lo posible de ocupar nuestro tiempo, al no haber clases, en entretenimientos diversos y además en ejercicios para disminuir la tensión y la preocupación: respirar hondo, arrojar puñetes al aire, apretar las manos de mi papá y de mi mamá.


A causa de los acontecimientos, los colegios permanecen cerrados, y debemos quedarnos en nuestras casas, o cerca de lugares protegidos.


En resumen, podría decir que, no obstante el miedo y la preocupación provocados, a mi entender nuestros soldados hacen esfuerzos extremos con la finalidad de cambiar la situación imperante, y yo los admiro y envío mis ansias para reforzar sus manos.


Estoy esperanzada que todo terminará en un gran Shalom, para permitirnos continuar viviendo con tranquilidad y sin miedo.

C.B

Alumna de 6to. grado

Ashkelón


Finalmente, un artículo del periodista Carlos Alberto Montaner cuya lectura es fundamental para la real comprensión de lo que aquí sucede, bajo su firma el link para quienes no conocen su sitio:


Vivir y morir en Palestina

Carlos Alberto Montaner

http://www.firmaspress.com/

A los israelíes los acusan de tener pocos muertos y heridos en el enfrentamiento con los terroristas de Hamas. Quienes así razonan suelen utilizar las palabras "desproporción" o "asimetría" en un tono indignado. Mientras varios centenares de palestinos árabes han perecido o han resultado lesionados debido a los bombardeos, las bajas israelíes son apenas una docena. Los críticos de Tel Aviv -entre los que muchas veces se percibe un rancio tufo antisemita- no aclaran si Israel debe aumentar su cuota de cadáveres, o si debe reducir la de los árabes para encontrar una proporción razonable de sangre que satisfaga el curioso prurito equitativo que los embarga. Tampoco precisan el número moralmente aceptable de bajas permitidas para lograr que cese la lluvia de cohetes que desde hace años cae constantemente sobre las cabezas de los civiles israelíes.


Esta demanda de "proporcionalidad" no deja de ser sorprendente. Hasta el surgimiento de este conflicto los libros de historia nacional siempre habían mostrado una gran satisfacción y cierto orgullo chovinista cuando el ejército propio conseguía infligirle al enemigo un alto número de bajas frente al escaso precio pagado por "los nuestros". Israel es el único país del que se espera un comportamiento diferente y, en efecto, lo tiene: no conozco otra nación que avise dónde y cuándo va a bombardear para que los civiles evacuen el territorio. Conducta, por cierto, en la que también actúa asimétricamente, dado que los terroristas de Hamas, siempre empeñados en causar el mayor daño posible, nunca avisan cuándo o dónde van a lanzar sus cohetes contra las poblaciones civiles judías.


Israel, en cambio, no tiene el menor interés en causar víctimas. Todo lo que pretende es frenar los ataques de Hamas de la única manera que está a su alcance: eliminando a los terroristas y destruyendo los arsenales que poseen. No hay otra forma de enfrentarse a estos sujetos. Hamas no es una organización política con la que es factible llegar a acuerdos, sino una banda fanática decidida a erradicar del mapa a Israel, objetivo por el que sus miembros están dispuestos, incluso, a convertir a sus propios hijos en bombas humanas con el objeto de matar a los odiados judíos.


Esta es otra asimetría muy importante. Los judíos construyen refugios bajo tierra en todas las casas cercanas a las fronteras, cierran las escuelas y esconden a los niños ante el menor peligro, viven como una tragedia nacional la muerte de un solo soldado, hacen todo lo posible por rescatar a sus prisioneros y protegen a la población civil de las consecuencias de la guerra. Las autoridades de Gaza, a contrario sensu, borrachas de violencia, disparan al aire irresponsablemente sus ametralladoras para mostrar alegría o tristeza (provocando numerosos heridos), no vacilan en montar sus cuarteles u ocultar sus armas en escuelas, mezquitas y hospitales, utilizan escudos humanos para protegerse, recurren a terroristas suicidas y premian con dinero a las familias de estos "mártires".


¿Por qué esa diferencia? Probablemente, por razones religiosas. La visión de la muerte y del dolor varía entre las diferentes culturas. En el mundo árabe, o por lo menos entre sus segmentos más fanáticos, la guerra contra el infiel es un deber, el martirologio es un honor y una oportunidad para que los varones más agresivos y peleadores puedan ganarse un cielo muy peculiar lleno de sensualidad, vino y hermosas mujeres. De ahí el escaso valor que le conceden a la vida propia o a la ajena. Por eso no ponen el menor empeño en proteger a la sociedad de los rigores de la guerra, ni les importa el dolor que pueden causar cuando un terrorista se inmola dentro de un autobús escolar lleno de niños judíos.


Una semana antes de que Hamas renunciara a la tregua y arreciara los ataques con cohetes contra el Estado judío (la gota final que provocó el estallido del conflicto), me encontraba en Israel invitado a dar una conferencia en la Universidad de Tel Aviv. Como parte de los contactos que organizaron los anfitriones, visité el Wolfson Medical Center para conocer el programa "Salve el corazón de un niño".


Quedé muy conmovido. Se trata de una fundación dedicada a operar del corazón a niños muy pobres, la mayor parte de ellos procedentes del mundo árabe. Casualmente, me tocó presenciar el arribo precipitado de una bebita de cinco días de nacida, pequeñita como un grano de arroz, a la que había que intervenir de urgencia para evitar que muriera.


La acompañaban su madre, una señora enfundada en una burka negra que sólo dejaba ver sus ojos llorosos, y su marido, un hombrecito rústico, con barba, que miraba sorprendido el trato increíblemente afectuoso con que un grupo de médicos y enfermeras se ocupaba de la pequeña. La familia procedía de Gaza. Desde que estalló la guerra no he hecho más que preguntarme qué fue de todos ellos.


Disculpen lo extenso de este post, pero actúo según me dicta mi conciencia y no en busca de aumentar el número de visitantes a un precio que no estoy dispuesta a pagar.

Saludos cordiales y gracias.

36 comentarios:

claudio dijo...

Los invito a visitar mi blog en el podrán encontrar mis últimos trabajos en arte la dirección es la siguiente:

www.claudiotomassini.blogspot.com


Los saluda atentamente Claudio Tomassini

mia dijo...

Querida Catalina,yo vengo

simplemente a traerte

el beso y apoyo en tu

situación,personal.

Mi beso fuerte de cada

mañana al encender mi

ordenador.

En cuanto a lo que sucede

en Israel,te diré,no

obstante,que sufro la

corta memoria del exterminio

nazi para con los judíos,

Nada ni Nadie justifica

la cantidad de muertos inocentes

que Israel produce diariamente

NADA,querida Catalina,y si de

enlaces a dejarnos se tratase

llegaríamos al infinito,

es mi corazón que te acompaña

en tu dolor personal,

el que me hace llorar y gritar

Israel,basta ya!Basta Ya!!!

Y a mi no me perderás,Catalina.

Muchos besos,quería que

supieras lo que pienso

Mía

Soledad Sánchez M. dijo...

Hola, Catalina:

Como siempre, y en primer lugar, un abrazo muy fuerte para ti, y mis rezos por Jaime.

Mi enhorabuena por tu valentía al exponer tus opiniones en este post. No debería significar perder el afecto de quienes te leemos, pues la base de toda convivencia es el respeto a la opinión, aunque difiera de la propia.

Jamás me atrevería a poner en tela de juicio los sentimientos de los que vivís en directo y de forma cotidiana una situación tan espantosa.

Y lo terrible es que no se ve ninguna luz al final del túnel, ninguna posibilidad de solución, de acuerdo. Y como ocurre siempre, son los más débiles quienes más sufren.

Desde mi profunda fe y mi ignorancia en cuestiones de alto estado, solamente rezo por la paz. Para mí, todos los muertos tienen el mismo valor.

Un beso siempre.

Soledad.

CHECHE dijo...

Catalina, sólo pido una cosa !PAZ!! no me importa nada, si tienen razón, y de quién es la razón,qué te sientas dolida por tu nacionalidad Israelí comprendo, pero más lejos de eso, !nada! solo que dejen de morir inocentes, no busques culpables entre lo@s que se hacen eco de las noticias que nos llegan a diario.
Todo el mundo nace con los mismos derechos, vivir donde quiera la tierra es de todos!!Vivamos en paz!!.
La vida es tan corta y es triste que la guerra mate a tántos inocentes.
Ya sé que no buscas visitantes, lo sé pero tampoco los pierdas porqué se hagan eco de noticias que nos llegan a todos, leémos, escuchamos la radio y la opinión como nosotros es libre,comprende y no pienses que es manipulación, es lo que vemos, oimos y poco más, yo solo pido que no mueran los inocentes !!los niños nuetro bien más preciado a proteger y a dejar un mundo sin guerras y en el que podamos vivir donde queramos !!la tierra es de todos, sin límites!!
Un beso, y serenidad es lo que necesitas y pensar que la vida es para vivirla en !!PAZ!!

Lidia M. Domes dijo...

Querida Catalina:

Un abrazo te doy y te digo lo que siento:

LA VIDA ES...

Y desde tiempos inmemoriales la guerra y la muerte que parece injusta es parte de ella...

No tiene caso tomar partido, para mi, no hay buenos ni malos...

Cada uno nace en la familia que su alma ha elegido y cumple con la historia a la que su familia pertenece...

Cuando nos damos cuenta que hay fuerzas que van más allá de nuestros deseos, es que empezamos a crecer como personas...

Yo no elegiría la enfermedad ni el sufrimiento para nadie, ni para los que cxonozco ni para aquellos que nunca conoceré...

Pero el devenir del mundo lleva a estas confrontaciones inexplicables y también a los sufrimientos personales...

Es la VIDA que nos alcanza, hasta que nos llega la muerte a esta realidad...

Te quiero y te respeto y te envío un fuerte abrazo!!!

Lidia

Azul. dijo...

Catalina, te sigo dando mi apoyo, en esa situación personal tan dura que estás viviendo.

En cuanto al contenido de tu post, sólo deseo señalar que para mi no tiene nada que ver, una postura u otra en este doloroso conflicto, para mi, lo importante son las personas, en este caso tú, y tus ideas, pueden o no, converger con las mías, pero COMO PERSONA, no tengo nada que decir de ti, que no sea bueno, es todo lo que necesito.

Un abrazo.

Silvia dijo...

Querida Cata!!!
Muy conmovida ya que, si bien como sabes no soy judía, y tampoco alcanzo a comprender tanto odio hacia el pueblo judío, sí tengo amigos judíos, a los que amo mucho(sabés que amé mucho a tu sobrino? y quiero a tu cuñada como a mi mamá). Julio Subovich y Olgui Mañis, viven en el sur, y cuentan a diario su calvario, junto a sus tres niños (que son chiquiiiiitos!!!)Como es posible tanto odio??? Desde acá, tan lejos, solo podemos orar por que Dios abra los corazones para que la PAZ tenga una oportunidad de hacer pie en esa tierra tan herida por la guerra.
Desde mi lugar, mucha fuerza...
Seguimos orando por todos Ustedes también, para que Dios les lleve consuelo.
Un gran abrazo, desde el corazón

Silvia Cristina dijo...

Querida Catalina...

Un abrazo fuerte...que Dios te siga dando la serenidad que necesitas....

Que dolor leer la carta de la niña....por eso pido a gritos...

PAZ Y AMOR EN EL MUNDO...

Dios ilumine a todos!!!

Cariños y mucha fuerza....Silvia

Gizela dijo...

Cata, que triste es leerte con dos tristezas en el alma.
La de tu situación personal y la que provoca en ti el terrible conflicto en Gaza.
Qué decirte Cata, en parte estoy contigo.
A veces pienso que si el mundo protestara ante los ataques de cualquier grupo terrorista con el misma fuerza he intensidad, ante ataques de cualquier conflicto armado" oficial", ya habrían disminuido su odio y su eficacia.
La violencia y la guerra, el terrorismo, son siempre devastadoras y portadoras de sufrimiento e injusticia.¡SIEMPRE!
Y nombro también la violencia, porque en estos días que hay tanta repercusión mediática por el conflicto de Gaza, no puedo dejar de sentir ironía y tristeza por la falta de apoyo que siento hacia mi país.
Es tan normal que en un fin de semana solo en Caracas mueran a manos del hampa 500 personas.Como sucedió el fin de semana pasado.
Ayer leía las estadísticas en el periódico: En últimos 10 años, han muerto 100.000 venezolanos a manos del hampa.
No estoy de acuerdo con ningún tipo de violencia, ni la del pueblo judío pero tampoco con la de Hammas.
Las repudio a ambas con la misma fuerza de mi corazón, como repudio la desolación y muerte que la violencia provoca en nuestros países latinoamericanos.
Y creo que hasta que no llegue el momento en que todos, enlazados en misma voz, repudiemos con la misma intensidad y fuerza, todo tipo de violencia, no habrá fin.
En cuanto a que te mermen los lectores,no creo que suceda.
La diversidad de opiniones,el derecho a expresarse, la obligación a que se nos respete nuestras sentires debe ser parte del alma del mundo blogger. Es la diferencia que nos aleja de las arbitrariedades e injusticias que prevalecen en el mundo real.
Un beso inmenso Cata, y espero que la vida comience a alejarte de los espinosos caminos por los cuales te ha obligado transitar.
Besos amiga

Noray dijo...

Siempre he mantenido que la solución al problema de Oriente Próximo, así como de todos los problemas que afectan al ser humano, está en la solidaridad, la convivencia y sobre todo, la palabra. Desde ella tenemos que caminar por la senda de la paz. A estas alturas de la Historia, es necesario dejar de lado cuestiones ideológicas, históricas, religiosas, económicas y políticas y centrarnos en la convivencia entre iguales. Sé que es una utopía
pensar que sólo la palabra basta para solucionar tan grande problema, pero si entre todos ponemos de nuestra parte podremos caminar paso a paso.

Me alegra que haya expuesto tu opinión personal, más aún cuando estás viviéndola tan de cerca. Por mi parte, quiero que sepas que creo que sé distinguir a las buenas personas como tú, que proclaman su verdad con elcorazón abierto, de otras que sólo intrigan para sacar tajada.

¡Sólo pido Paz!
¡Paz por ambas partes!

Un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

Cata,no des explicaciones.

La ignorancia es inmensa.La mayoria no sabe como comenzo.

No tienen idea de lo que HAMAS le hace a su gente.


No nos perderas,eres valiente y talentosa.

El odio ,crece,gran coincidencia !!! Nunca vi marchas

en contra de ataques de islamicos?????

MIEDO. SALAM SHALOM PAZ

Nerim dijo...

Tienes todo el derecho de expresar tu opinión independientemente de que la persona que te lea apoye o no tu punto de vista. Y si por expresarte libremente dejan de visitarte, es porque aún no han comprendido nada en absoluto.
Un fuerte abrazo

Gabiprog dijo...

Yo estoy en contra de toda guerra.
Porque al final las guerras hacen una cosecha de odio en generaciones venideras, y los que verdaderamente pierden en estos conflictos es el pueblo llano.

Hay mucha demagogia barata con este tema y muy poca memoria con lo que Hamas ha ido sembrando e incitando en los ultimos años.

En realidad todo el conflicto palestino rezuma una chapuza tras otra desde hace lustros, y no hablo de las relaciones entre Israel y Palestina, sino tambien todo el entorno de paises arabes, los cuales debieran haber parado a sus radicales y aplicar una diplomacia coherente con Israel.

Lamentablemente todo esto es una herencia sangrante.

Gracias por tu aporte, bastante clarividente.

Un abrazo.

M. Jose dijo...

Vengo a traerte mi abrazo incondicional Catalina...Nadie puede juzgar lo que vivis diariamente este conflicto. Yo desde aquí pido con un grito que pare ya, basta de muertes inocentes...y de tanto dolor.
A mí me tienes y no me perderas.
Un beso y paz
mj

Alatriste dijo...

Yo no voy a librarme de ti como si fueras un trapo viejo. Pienso que la amistad se basa en el respeto, en la tolerancia y cada uno puede tener su opinión.

No me gustan las verdades absolutas, ni las personas que intentan imponer su opinión a toda costa. Ya lo he expresado en algún que otro blog.

No me gustan las guerras, pienso que son el resultado del fracaso del ser humano. Pero tampoco voy a idealizar a los que amparándose en el pueblo palestino, sólo saben conjugar el verbo del terrorismo. Culpables hay en ambos bandos. Víctimas también.

Debería de existir un poco de buena voluntad entre los que tienen el poder, para terminar de una maldita vez con este enfrentamiento. Ésa es mi opinión.

Y para ti, todo mi apoyo, porque los verdaderos amigos, son los que se quedan en los malos momentos. Yo me quedo.

Un beso y ánimo.

Catalina Zentner dijo...

A Todos:

Yo también estoy contra la guerra y a favor de la convivencia civilizada, ya que la Paz a veces no es fácil de alcanzar. De ninguna manera pretendo entrar en polémicas, sino agradecerles la lectura desde este lado, donde también hay víctimas, madres que lloran, ciudades arrasadas por los misiles, es la otra parte de la historia que, lamentablemente, en muchos Blogs se omite exponer deliberadamente o no.

Yo les agradezco a todos la lectura, más allá de que compartan o no lo que he posteado.

Como seres sensibles, amantes de la armonía espiritual y el diálogo respetuoso, ausente de agresiones personales, creo que no estuve equivocada en expresar lo que siento.

¡GRACIAS, UNA VEZ MÁS!

Trini dijo...

Solo pido la paz.
Me parece una barbaridad esta guerra y todas las guerras.
Pienso que bastante esfuerzo nos cuesta mantener la vida con las cosas naturales que ella nos "regala" como para andar a la gresca buscando conflictos, más o menos enquistados en el tiempo, para ir matandónos a diestras y siniestras.

Tú tendrás tus razones y otros las suyas. La paz comienza por la comprensión y la tolerancia. Y ante todo, la amistad es una bandera de paz que no debemos replegar nunca.

Un abrazo Catalina

Catalina Zentner dijo...

Trini, estoy completamente de acuerdo contigo, cultivo la amistad como una flor preciosa, tengo amigos incondicionales como lo soy yo con ellos, lamento que en algunos casos, se utilice la vía pública para temas que pertenecen al ámbito privado. Pero que le vamos a hacer, es mejor dejarlo correr, el tiempo se encarga de poner las cosas en su lugar.

Gracias, ya sabes que no suelo contestar aquí sino en mis visitas a vuestros blogs, pero estos días son catastróficos para mi en el aspecto familiar. Sin embargo, sigo de pie.

Un abrazo,

Shanti dijo...

Mi Cata bella...recibe un beso enorme, inmenso y de los más cálidos. Sobre el conflicto ni me he pronunciado ni me pronunciaré por la sencilla razón de que quienes estamos en el camino del amor respetamos el libre albedrío de cada quien y el libre albedrío y karmas grupales de una nación(sea la nación que sea). Solo Dios sabe lo que pasa y cual será el resultado. Él observa pero tampoco se involucra por el mismo libre albedrío que nos otorgó. Así que mi amistad hacia ti no depende ni dependerá de la política internacional, de religiones ni de creencias. Me importa el alma que te contiene y el corazón que late en ti.

abrazos por tonelada

SUSANA VERA - CRUZ dijo...

Querida Catalina,creo que en estos momentos cualquier palabra que venga del corazòn y concilie es apropiada.

Entiendo tu postura y la respeto, en polìtica no me meto porque jamàs la he entendido o simplemente no he querido saber, pues acà en mi paìs he visto situaciones muy de cerca y realmente son "asquerosas"

Lo que si me importa son los derechos humanos de todos, incluyendo tu paìs y como israelita tienes la elecciòn libre de estar a favor o en contra de lo que hace el gobierno.

Nadie tiene la verdad absoluta y todas las opiniones cuentan, pero ahora lo que importa es orar mucho por tu paìs y por toda la gente sin culpa que està pasando estos momentos tan dolorosos por allà.

Desde acà les envìo mucha fuerza, mucha oraciòn para ambos paìses y que ojalà algùn dìa se borren tantas heridas y logren acuerdos y paz, pues los que realmente sufren son las personas , los niños y los animales, comunes y corrientes como nosotros.
Paz!!
Es la ùnica palabra que se necesita hoy.

Un besito enorme mi niña y un canastillo con caracolas.
Que te encuentres mejor.

Susana-Agualuna

Olga S.Isidro dijo...

Te ofrezco mi mano, por si necesitas un apoyo, te ofrezco mi corazón para lo que necesites, y te envío algo que postee en varios foros, algo que está muy de acuerdo con todo lo que comentas aquí:
http://hispanoramaliterario2.ning.com/forum/topics/actuar-con-objetividad-en-los

Al igual que mis compañeros, elevo al cielo una oración por la vuelta de la paz a todos los que en estos momentos sufrís, seaís de uno u otro lado.

My dijo...

vengo a dejarte mi abrazo.
no uno como siempre.
quiero regalarte el eterno abrazo.

ese que entiende lo que los oidos no alcanzan, lo que las palabras no expresan, lo que la boca no se atreve a decir.

vengo a decirte que sentí pánico, leyendo.. sintiendo el terror de esa niña huyendo de su propia vida y que pensé en ti.

no, no cierres este blog.
porque bebemos de él, porque es tu refugio y también es parte de tu vida.

no lo hagas.

te abrazo, mas fuerte que nunca, hasta que sientas mi alma junto a la tuya.

Señor De la Vega dijo...

Doña Catalina,
Son muchos meses que la sigo y me basten sus poemas y comentarios, para estar convencido, que es usted mujer de paz y de sentimientos tan bellos como su hilvanar de palabras.
Conoce también, las posiciones que siempre ha mantenido el señor de la Vega en su cueva, y que usted ha leído y comentado.
Ya en el último conflicto Israel-Líbano-Gaza, me lamentaba, al pensar que no sería la última vez que deberíamos hablar de la violencia en la zona, predicción que podría haber hecho cualquiera, tristemente.
Esta vez, es la franja de Gaza y de nuevo las referencias a la "Defensa o a la Masacre", según el bando, inundan las entradas de Blogosfera, yo no publicaré en mi cabecera sobre ello, ya me manifiesto comentando en alguna de las muchísimas entradas que hablan sobre el tema, puede leerlo como bien sabe, en mis balcones de Enero-09.
Su entrada, nos deja algunos escritos para nada despreciables, uno de ellos es de una niña que vive en el lado de la frontera Israelí, con solo 11 años, y como comprenderá lo que siente la chiquilla, conmueve, por terrible y sincero. No quiero imaginarme lo que llegaría a escribir, si estuviese viviendo en Gaza y no hubiese muerto, para poder contarlo.
Porque, en este conflicto, y ahora me refiero al segundo escrito que transcribe, hay muchas personas que sí nos pronunciamos sobre la proporcionalidad que debe darse en la zona, y sin dudas, esta sería, reducir las víctimas, hasta cero.
Y los que deben comenzar sin dilación, son las tropas israelíes, cesando el fuego. La diferencia de muertes abrumadora, la genera, las bombas que caen desde ataques israelíes; no son los habitantes de Gaza, combatientes o niños los que se lanzan sobre ellas y esperan que exploten.
Me recuerda ese discurso, esgrimido por el señor Carlos Alberto, autor del artículo, con matices demasiado tenues, a los que han usado ejércitos o gobiernos para explicar sus represalias sobre inocentes, por las actuaciones de guerrilleros, resistencias o terroristas, que actuaban en la zona, a diez por uno o cien por uno, con el siguiente discurso: "¡Nosotros no queremos pulsar el botón para lanzar la bomba o apretar el gatillo, pero... lo advertimos!, los cien muertos caerán solo, sobre vuestra conciencia...por haber matado y no entregaros...".
Podría entrar en la dimensión de otros gobiernos democráticos o no, que hacen la guerra en países enteros, para evitar la amenaza terrorista... pero hoy no es el caso.
Ese sería el espíritu, del discurso de la guerra iniciada por el estado donde ahora reside, pura palabra intransigente y eficaz ejecución de acciones de terror, todas sí, todas condenables.
Existen algunas diferencias entre los Israelíes y Palestinos de Gaza, para que unos se escuden en los niños y los otros por ahora no. Una de ellas, que no mencionó el articulista, es el grado de gueto y perdida de dignidad, en el que viven los segundos y la libertad y bienestar del que gozan los primeros. Pero que le voy a explicar yo, a la memoria histórica judía, sobre guetos y perdida de dignidad, junto a los efectos de deshumanización que eso tiene, del todo incontrolables.
Como comprenderá, a pesar de la radical visión de lo que ocurre, creo entender la postura de muchos israelitas que pretenden ser leales con su "patria" pero desbordan conciencia, puesto que bajo tensión emocional directa, en los humanos se anticipan las entrañas y después utilizamos la razón para explicar el porque lo hicimos.
Por ejemplo, usted intenta explicarnos, a través de razonamientos y misivas, el por qué se siente más comprometida con Israel y no con Gaza, a pesar de la masacre, y se esfuerza en buscar razones para así mostrar sus justos motivos, a los aprecia.
Con todo mi respeto, Catalina, yo creo que lo hubiese resuelto adecuadamente con un poema.

Su post, no va dirigido a los que estamos convencidos de que usted, si mañana entrase a formar parte del gobierno Israelí pararía la guerra, sino que pienso, que va dirigido a la propia Catalina Zentner, que en conciencia se lamenta, sin encontrar respuestas correctas o salidas.
Yo mi señora, tampoco las tengo, pero debo elegir el lado del más débil y que más sufre.

Hoy Israel no quiere abandonar su hacha de verdugo y eso para mí no tiene excusas.
Y pido una vez más la Paz, desde mi humilde ignorancia.

Suyo y con un abrazo, le deseo lo mejor y que el tiempo cure sus heridas más profundas.
Z+-----

caramelo dijo...

Catalina, valoro y respeto sobremanera tu posición y felicito tu claridad. La visión de las cosas consecuentemente responden a tus vivencias y a tu realidad y sobretodo porque hablan de tu identidad y consciencia de pertenencia al pueblo judío.

La guerra en sí misma es terrible y no es un argumento para distanciar a nadie, menos a los amigos, independientemente de la posición que se tenga y nadie puede tomar partido en un ámbito de creatividad y de expresión para caer en el absurdo de no venir a leer tus escritos o los de otros.

Sólo aspiro a que los niños judíos y los niños palestinos no tengan que vivir la guerra, tienen derecho a ser niños y no tienen la culpa de lo que sus mayores hacen. Abogo por la paz, aborrezco cualquier tipo de violencia y más si cobra vidas inocentes.

No creo que la amistad deba estar sujeta a la posición política de nadie.

Te dejo un fuerte abrazo,

Steki dijo...

Cata querida:
Ante todo, te sigo acompañando y rezando.
Excelente tu informe aunque creo que la mayoría quiere imperiosamente la PAZ. El pueblo judío no tiene que ver con las decisiones de sus dirigentes como tampoco el palestino. Los extremos siempre son malos.
Te mando un fuerte abrazo.
BACI, STEKI.

Catalina Zentner dijo...

Antes de partir hacia la ciudad adonde me dirijo todos los días a acompañar a mi esposo, internado en coma irreversible desde hace dos meses, me tomo unos minutos para responderles agradeciendo todos vuestros comentarios.

Al señor De la Vega, especialmente, por el respeto con que expresa su disenso y los fundamentos que expone.

Visitaré su Blog y el de todos, en la medida de lo posible.

En cuanto a la amistad, mi próximo post a ella se referirá, tal como la entiendo, la vivo y la ejerzo.

Inmumerables amigos en Argentina e Israel son la recompensa obtenida, y también ustedes, amigos virtuales que se acercan con cariño y respeto, alentándome en los momentos más duros que me toca transitar.

Mi abrazo agradecido

mia dijo...

Buenos días Catalina

mi beso y abrazo cotidiano,

muchas fuerzas y energías.

Verbo... dijo...

Un abrazo amiga
tranquila,
aunque vivas en Israel y creas en lo que crees, me une a ti el arte y la poesia, no las religiones ni la politica.

Respeto cualquier punto que tengas en cuanto al conflicto,

y un abrazo,
un abrazo vale mas que cualquier palabra.

Besos

M.

SERHUMANA dijo...

Aca estoy, lo sabes.
TE ABRAZO!!!!!!!!!!!!!

Malena dijo...

Mi querida Catalina: En una guerra los que más padecen son los inocentes. Tienes todo el derecho del mundo a manifestar tus sentimientos, mucho peor iría el mundo si nosotros mismos nos censuráramos.

Yo lo único que deseo es la Paz. En el blog de un compañero que trabajó en aquellas tierras decía que tanto unos como otros están condenados a entenderse.

Esa es la cadena que más me gusta, la que une pero libremente a los seres humanos. El sufrimiento se da en ambos lados y sufro por ellos sea cual sea su credo.

¡Ojalá acabe pronto todo este horror!

Todo mi cariño para tí, Catalina.

Malena

Marinel dijo...

Catalina,en mi opinión que reconozco ingénua e ignorante en lo que se refiere a la amplitud de lo que este tema supone,lo peor de todo esto son las muertes de los miles de seres inocentes por ambas partes.
Las guerras, creo que sólo las entienden de verdad, quienes las provocan sin sentimiento alguno de piedad.
No entiendo, ni sé cómo comenzó todo.Bueno algo sí, pero no lo suficiente,pues nos "bombardean" de opiniones diversas y la realidad, la dura realidad, son las muertes, la destrucción, la crueldad e ignominia...
Eso es la guerra.
Y me muero de pena al ver el sufrimiento de todas esas gentes y pienso que los poderosos a los que nada les importan, no mueren.Ellos, los creadores, viven en sus casas, con sus hijos, sus familias y sus riquezas y el resto...muerte y más muerte, dolor y más dolor...
Que se acabe es lo que pido,puesto que sé que por ambas partes se dee estar sufriendo lo indecible...
Muchos besos.

More Baker dijo...

Yo no puedo justificar la violencia, de ninguna manera.Nadie en guerra tiene razón. La vida de los inocentes no se recuera jamás.
Un abrazo.

Jerusalem dijo...

Mi apoyo más sincero a Israél.

¡¡Pero creo que ya lo sabes!! Jamás me ha dado miedo a levantar la voz en un tema como este.

Un beso enorme y todas mis bendiciones para todos los que estais allí.

amor dijo...

por supuesto que haces bien en escribir lo que de verdad sientes, otra cosa sería mentir

mi apoyo sincero a la causa de la paz y del entendimiento

santi

dulce dijo...

Estúpidas guerras q nos hacen títeres sin voluntad.

"Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán... Me basta con saber que es un ser humano"

Walt Whitman

Señor De la Vega dijo...

Mi señora Catalina, usted es poeta, poetisa, escritora.
Yo soy, simple palabra engarzada a una invisible espada, esgrimiendo a veces poemas, prosas u otras amargas sinrazones.
Gracias por dejar sus comentarios, pues siempre me honran sus visitas, tan atentas, que desearía ser lo que no soy.
La justicia, aquella mía, es la que ejerzo, y ni siquiera ando a rostro descubierto, sino gritando tras la seda de lo oculto, al contrario de usted, que siempre se mostró transparente y destapó sin reparo el rostro de los suyos, con nombres y apellidos, con versos y más besos.
Hoy su dolor por su marido, se hace tan palpable como siempre sus líneas han trazado el recorrido de sus sentimientos, que por ser breves, contienen todo y en la continencia abruman.
El sufrimiento de los demás, se respeta cuando se reconoce, cuando la empatía nos seduce como si fuese droga para dejarnos entumecidos de reacción y de palabra.
En el lecho de mi madre en coma, imaginé su despertar a veces... que nunca se produjo, para decirle un te quiero que me había ahorrado, cuando en el pasado la tuve sonriente, para ofrecerle un abrazo con réplica, para compartir unas risas al recordar lo que hicimos juntos; era ella madre joven y yo un engreído hombrecito, que desconocía el verso y la importancia de repetir una sinfonía de 'te amo, te amo...' al oído, al que te ama.
¡Cuánto se pierde uno, cuando no se duerme en brazos de la dulzura y la palabra!.

Hace semanas que camino desnudo en herradura, sobre asfaltos duros, y solo la guerra entre pueblos malheridos en la memoria, me hizo recobrar la mía. Por eso mis versos se reducen a espuma antes de ser pronunciados por mi boca, aunque como héroe de lo perdido, esta guerra no pudo dejar de estar marcada con mi marca pequeña, (invisible rasgadura).
Usted es testigo, desde una parte que se convirtió en verdugo a cien por uno. Eso esta lejos de ser polemizado, los hechos nos entierran en el absurdo de reconocer que, a lo mejor es cierto, que nada justifica la barbarie, aunque sean los nuestros, en nombre de lo que creemos causa justa.
Yo no los justifico, ni a israelíes ni palestinos, pero mi empatía se dobla como un David en forma de estrella y me imagino leyendo desde letras israelíes su postura, que a veces se convierten en impostura del odio (yo confío y sé que no es la suya).
Poco a poco, los periodistas extranjeros visitan la franja, y nos relatan desde su enfoque de vendible noticia, lo que las imágenes sugieren; el viernes 30 de Enero en CNN+ pude seguir por unos minutos filmados, el rastro de la guerra. La empatía se dobló en media luna y se retorció con la fuerza de un grito, sin encontrar medida para frenar mi congoja. No tengo el reportaje completo que yo vi, y solo encontré un par de trozos subidos a la web, por ahora.(vídeo 1, vídeo 2).
Yo sé, que si pusiese palabras al documento gráfico, enmudeciendo las de "Sistiaga" también me equivocaría, porque uno no puede explicar con frases las miradas, ni las vivencias, ni un futuro desecho, ni los odios, sin que resulte sesgado, sin tomar parte... como tampoco se pueden los amores o los gozos. Pero mi señora Catalina, hay que verlo y a veces para que las cosas parezcan lo que son, hay que tomar distancia y escuchar mudo y sin sonido, dejando que se alce el grito, que es el extremo disidente de la razón, para hacernos razonables.
Lo injusto es siempre injustificable, y no puede ser camino ni para unos ni para otros. ¿Por qué el David se convierte en Gigante y nadie le detiene? ¿Dónde quedaron los justos?

Un abrazo mi señora, no necesito su respuesta porque no es la suya la que busco, de usted hace tiempo que la tengo: "Esa soy me remito al imposible/de saberme tentando a los demiurgos/que habitan escondidos en mi pecho/sin responder al grito de mi sangre".
Suyo Z+-----