sábado, 26 de enero de 2008

Carta a un amigo que fue...

Nunca pensé que alguna vez te escribiría una carta como esta.

Uno se resigna ante los vaivenes del amor, ante los adioses

abruptos, ante el desengaño cuando el abandono irrumpe para

envolvernos en una soledad incombustible.

Pero en nuestra absurda ingenuidad, creemos que la amistad es para

siempre.

Nos aferramos al afán de querer y ser queridos limpiamente. Sin otra

aspiración que la de construir una relación afectiva exenta de

resentimiento. Entendiendo y respetando los silencios

del otro, aquel que me refleja y que soy yo dividida en otro ser.

¿Sabés una cosa? Alguna vez creí en las utopías. En ese “no lugar” que

nos inventamos para apostar que es posible la cristalización de nuestros

sueños. Y fue así como te soñé. Y te ubiqué en mi corazón, junto a los

seres que más amo.

Compartiendo contigo secretos, temores, alegrías, esperanzas.

Alentando las tuyas sin mentirte. Porque hubiese sido fácil hacerlo

y dar respuestas que tus oídos quisieran escuchar. Pero entonces te

hubiese fallado y allí, hubiese sido yo quien quebrara nuestra amistad con

una falsedad.

Me quedo con el recuerdo de aquella utopía en la que creí, porque

fue mágica y me dio mucha luz en momentos tormentosos y oscuros.

Acaricio la utopía de aquello que fue sólo un sueño que preferiste despertarme.

De todos modos te agradezco.

Por lo bueno que hemos tenido juntos y que nada ni nadie podría borrar.

Por haberme dejado creer en la ilusión de un afecto imperecedero.

Por eso me duele menos el hoy.

Por eso me resigno ante el adiós.

13 comentarios:

cieloazzul dijo...

Ays amiga hermosa...
que triste, que dolor el tuyo, y te comprendo porque a mi me ha pasado igual, creer en la amistad por sobre todas las sentencias humanas, creer en el cariño reciproco y en la lealtad como ingrediente imperdible...
pero sabes?
Tu has perdido una esperanza, y esa persona ha perdido la oportunidad de tener una amiga de verdad...
:)
te abrazo!
beso, beso!

Catalina Zentner dijo...

Cielo azul, gracias por tu visita.
En verdad, lo más doloroso es cuando personas en las que has entregado un sueño, compruebas que lo han pisoteado.
Y sin embargo, la vida continúa...

Abuela Ciber dijo...

Que hermosamente expresado un sentir tan real y que nos sucede a veces en larga vida, queda un vacio muy especial.
Cariños

Fermina Daza dijo...

Querida Catalina, no te imaginas lo bien que entiendo tus palabras. Son muchas las veces que he pensado escribir una carta que empiece justamente así: "Nunca pensé que alguna vez te escribiría una carta como esta" Veo que mis sentimientos y emociones no son únicos; podría firmar tu carta sin cambiar una coma y te aseguro que reflejaría fielmente mi propia experiencia.

Un beso, amiga

Irene

IZA dijo...

Que bien me hace leer tu carta, hace unos días viví una situación que una carta como la tuya caería perfecta. No hay cosa más triste que la desilución y la traición, pero como dice cielo azul, ellos se pierden de tener una amiga com tú.

Un beso enorme ha sido maravilloso pasear por tus casas.

Voy a linkearte porque no quiero perder de vista un ser sensible y cálido como tú.

Catalina Zentner dijo...

Abuela, Fermina, Iza, es cierto, la desilusión causa enorme pena, pero al volcarla en una carta siento que puse alguna distancia, que me permite seguir creyendo que la maravilla de la amistad no es una utopía.

Gracias por vuestras palabras.

JARDIN HAIKU dijo...

No quiero ni imaginar
pero tengo una idea

mejor me quedo en el silencio
¿no será demasiado?
no te pregunto a vos
sino al de arriba

besos

te quiero mucho

Catalina Zentner dijo...

Vero, cuando alguien ha sido usada y descartada como un trapo inservible, el dolor asoma en la escritura, a veces sirve para distanciarse de él, nunca para borrarlo del todo.
Un beso,

Memorial de Silencios
Cofre de Haikú
De Ausencias y Soledad
El Mundo de Wilhemina Queen.
Jardín Haikú

Gabriel dijo...

Por momentos me identifiqué con tu escrito.
Saludos

Elipse dijo...

Añoro que un amigo me regale una carta así, pero no se resigne al adiós, éste no existe si siempre permanecemos en el recuerdo de quienes queremos!
Un abrazo!

Catalina Zentner dijo...

Gabriel, Elipse, cierto que mucho de lo que escribimos tiene una fuerte base real.
Gracias por vuestras visitas.

Memorial de Silencios
Cofre de Haikú
De Ausencias y Soledad
El Mundo de Wilhemina Queen.
Jardín Haikú

Gerardo Omaña dijo...

Me hundo en el fondo triste de tu letras
y encuentro tu alma florecida,
recorro el abismo y te detecto feliz de haberte hayado.

Simpleza infinita que nos une
que nos llama y nos confunde.

Y es que todo nos mueve al mismo espíritu
donde el tiempo nos envuelve,
nos amarra y estremece.

Un abrazo para tu alma.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Catalina:
No sé qué decirte. Ante estas situaciones siempre me digo que las penas de amor son las dulces penas, y por tanto, un poco masoquista que soy, son las únicas que me permito.
De todo se aprende en la vida, y detrás de cada puerta que se cierra, otras se abren y eso es lo importante. Un placer leerte. Besitos:
Tadeo