viernes, 6 de febrero de 2009

Cerrado por Melancolía




Isidoro Blaisten nació en Concordia, provincia a Entre Ríos en 1933. Figura destacada de la literatura argentina falleció el 28 de agosto de 2004 víctima de una enfermedad pulmonar. Tenía 71 años. Librero de profesión, poeta por elección, cuentista de excelencia con toques de refinado humor, cuando se vio obligado a cerrar su pequeña librería colocó este cartel:





CERRADO POR MELANCOLÍA


Ese fue, justamente el título de uno de sus más celebrados libros y el que hoy me atrevo a tomar prestado para anunciar mi retiro (¿temporal? Nunca se sabe...)

Alguien manifestó en sus comentarios sobre mi transparencia al exponerme en cada escrito, un buen amigo me sugirió en privado que no lo hiciera, para preservar mi alicaído estado emocional.

Finalmente tomo la decisión de hacer el paso al costado, debido a la ola de odio racista que percibo en la mayoría de los Blogs que acostumbraba a concurrir.

Miren que balance:

9.400 cohetes y morteros disparados de Gaza desde 2003.

3.200 cohetes morteros disparados desde Gaza solo en 2008.

6.500 cohetes y morteros disparados desde Gaza, desde que Israel se retiró en 2005.

543 cohetes y morteros disparados desde Gaza hacia el territorio israelí durante el cese al fuego. Desde el 19 de junio hasta el 19 de
diciembre de 2008.

28 muertes causadas por cohetes y morteros, disparados desde Gaza a Israel, desde 2001.

Hay actualmente otros veinte conflictos en los que está involucrado el fundamentalismo islámico, no voy a enumerarlos porque llegado a este punto seguramente habrán dejado de leer.

Solamente les recuerdo Afganistán, Somalía, Bosnia, Timor Oriental, Kosovo, Kurdistan, y sigue la lista….

Cierro esta entrada con un texto extraído de la página de Víctor Heredia, cantautor argentino, comprometido con la causa de los pueblos originarios de América, en la foto con un miembro de la raza mapuche:

Photobucket


“Hubo un tiempo en el que todo era bueno. Un tiempo feliz en el que nuestros dioses velaban por nosotros. No había enfermedad entonces, no había pecado entonces, no había dolores de huesos, no había fiebres, no había viruela, no había ardor de pecho, no había enflaquecimiento. Sanos vivíamos. Nuestros cuerpos estaban entonces rectamente erguidos. Pero ese tiempo acabó, desde que ellos llegaron con su odio pestilente y su nuevo dios y sus horrorosos perros cazadores, sus sanguinarios perros de guerra de ojos extrañamente amarillos, sus perros asesinos.


Bajaron de sus barcos de hierro: sus cuerpos envueltos por todas partes y sus caras blancas y el cabello amarillo y la ambición y el engaño y la traición y nuestro dolor de siglos reflejado en sus ojos inquietos nada quedó en pie, todo lo arrasaron, lo quemaron, lo aplastaron, lo torturaron, lo mataron. Cincuenta y seis millones de hermanos indios esperan desde su oscura muerte, desde su espantoso genocidio, que la pequeña luz que aún arde como ejemplo de lo que fueron algunas de las grandes culturas del mundo, se propague y arda en una llama enorme y alumbre por fin nuestra verdadera identidad, y de ser así que se sepa la verdad, la terrible verdad de cómo mataron y esclavizaron a un continente entero para saquear la plata y el oro y la tierra. De cómo nos quitaron hasta las lenguas, el idioma y cambiaron nuestros dioses atemorizándonos con horribles castigos, como si pudiera haber castigo mayor que el de haberlos confundido con nuestros propios dioses y dejado que entraran en nuestra casa y templos y valles y montañas.

Pero no nos han vencido, hoy, al igual que ayer todavía peleamos por nuestra libertad.”

El blog queda abierto, quien quiera comunicarse en privado lo puede hacer a la dirección que figura en mi perfil.

Muchas gracias y buena suerte.