Llámame, amor, sabré escucharte, adivinaré tu voz en los sonidos cotidianos o extraños en la noche, o en el dulce piar de esa avecilla que me espanta el sopor en la mañana. Entenderé el mensaje, tú lo sabes, como también conoces el hastío, la vejación del cuerpo hacia el final, la brújula perdida en la neblina, el adiós implacable y absoluto. Desesperado luto en mis balcones no hay huellas de rocío entre mis dedos, mira, hasta ensombrecieron las hortensias todo grita tu nombre en el silencio cuando toco tus prendas en mi armario con tu olor, desaguándome las venas. Llámame, amor, como siempre lo hacías. Como te llamo yo cada momento. Catalina Zentner Cuando las estrellas se apagan, irremediablemente. Te recuerdo que puedes bajar gratis la Revista Estrellas Poeticas desde este link: http://revistaestrellaspoeticas.blogspot.com/