miércoles, 26 de agosto de 2015

La mano de la enamorada del viento

La mano de la enamorada del viento
acaricia la cara del ausente.
Alejandra Pizarnik

Viento que estrías la piel del horizonte
declárame armonía más no docilidad.

Mano reveladora de despertares
tan simples como orillas
en mapas transparentes
parte la enamorada
entre llovizna y luz
silencios y sortijas
añejos vaticinios
brisa esquiva
malecones
mudez.

Gira la enamorada del viento
hacia el profundo fondo
de sí misma.

En tanto el viento escribe versos 
un pájaro cansado se repliega
cuando el mundo se vuelve
una burbuja azul
sobre su palma.


Catalina Zentner-Levin
(Sobre versos de Alejandra Pizarnik)

jueves, 20 de agosto de 2015

La puerta

Coordenadas del desamor, restos de lo que fue.
Viejo aljibe de piedra, manillar de crepúsculos.

Tibios amaneceres renuentes en exilio
¿dónde se me extraviaron?

De bruces, el viandante lleva copos de luna
para calmar misterios.

Fatal incertidumbre de quien todo ha perdido
y se entrega en albures
sin saber desde dónde resonarán los ecos.

Voy a cruzar la línea que marca plenilunios,
quedarán los sabores perdidos entre herrumbre
y vasijas de barro cuarteadas y resecas.

Sacerdotes ofician  ínclitas ceremonias
para exhumar recursos de sabias bayaderas.

Yo buscaré refugio
portando el estandarte legado por un cisne.

Sacudiré pelusas de mi abrigo de niebla
y envuelta en la llovizna como un velo de novia
viajaré sin retorno
para buscar la llave perdida en lontananza
(ya no recuerdo cuando,  ni cuál era la puerta)



Catalina Zentner Levin

jueves, 6 de agosto de 2015

Bastidor de la abuela

Los bordes de la aurora
la luna en estampida
el revés del eclipse
núbiles madreselvas.

Restos de avemarías
vasallaje y ardores
sillones aparcados
meciendo la inclemencia.

Un mástil y lamentos
de viejos marineros.
Edredones de plumas
bastidor  de la abuela.

Ensayo de inocencia
perdida en añoranzas
burbujas carceleras
de sonidos delgados.

Borrón de la memoria
camposanto y exilio
bouquet de epifanías
gárgolas en receso.

Y yo transfigurada
en refracción apócrifa
pego saltos en vano
tras confusas riberas.


Catalina Zentner Levin
Buenos Aires, 2011