Lo que no existe
Lo que no existe detrás y más allá de la mirada lo que regresa cuando el olvido clausura las ventanas lo que refleja los últimos rubores del otoño lo que nos queda después de remolino y marejada lo que se niega cuando la tarde se suicida en bruma lo que adivino del lado equivocado de la luna lo que pretendo de los vientos, los diluvios, las mareas lo que redime de tanta oscuridad en la vigilia lo que nos sopla hálitos de nuestra propia historia lo que nos suma a todos los oasis y desiertos.
Catalina Zentner
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Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Nana continuó con sus estudios, gracias al apoyo de su profesor de música y permaneció en el conservatorio hasta 1950. Luego cantó en pequeños clubes nocturnos, donde Harry Belafonte la daría a conocer posteriormente. Al percatarse de estas 'escapadas' de Nana a los clubes de jazz la echaron del conservatorio, y como ella menciona: Mi maestro me dijo: jazz o clásica, y yo opté por la música.