domingo, 31 de octubre de 2010

Homenaje a Enrique Molina, en el centenario de su nacimiento

El Ateneo de Integración Cultural Mercosur, invita al homenaje a Enrique Molina, (1910-1966),  a realizarse el martes 2 de noviembre, de 17 a 21 horas en EL ARCHIBRAZO BAR, calle Mario Bravo 437, de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Poeta argentino, una de las figuras más destacadas de la Generación del 40, que tuvo una actitud de extremo vitalismo y de celebración de la sensualidad y la materia. Estudió derecho en la Universidad de La Plata, pero nunca llegaría a ejercer como abogado. En su lugar, pasó por los más variopintos oficios, desde marinero a bibliotecario.

Su producción poética evolucionó desde un tardío surrealismo hasta el modelo telúrico y cósmico de Pablo Neruda. Sus temas constantes son el erotismo cósmico, la recuperación de la religiosidad primitiva, el hombre planetario y el espectáculo del mundo como una gran trama visionaria y metafórica.

En su producción figura una novela de amplio vuelo lírico, Una nube donde sueña Camila O´Gorman (1974), en la cual evoca, con gran libertad imaginativa, un episodio sangriento del gobierno del dictador Juan Manuel de Rosas. La novela recibió el Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires y fue llevada al cine. Entre sus títulos posteriores cabe mencionar Los últimos soles (1980), El ala de la gaviota (1989), Hacia una isla incierta (1992) y El adiós (póstuma, 1997).



Un poema de Enrique Molina

Poema cuatro

La luna que tan dulcemente se dora en el campo
es mi madre cuando tocaba el violín
                   entre las lagunas y el pasto dormido,
en un campo tan dilatado,
                   rodeada de montes de naranjos
y el terco, invencible olor de los azahares.
Levantaba la lámpara en la noche
cuando llegaban los ladrones, y el diablo
que afilaba sus pezuñas en el techo
ya no podía pasar por las rendijas de las oraciones,
entre los hierros del rosario.
                   La veía de pie, con un vestido
blanco como el desierto, playa tierna del alma,
envuelta en una música del origen del mundo,
                   con venados rojos, duendes, tesoros,
viajes inmensos para los niños del asombro.
                   Y la ondulante melodía
se grababa con grandes corazones
en la corteza de los eucaliptus.
                   Tocaba el violín, daba órdenes
al loro, a las ánimas, a las lagunas,
a las oscuras criollas de cocina
de espesas trenzas donde dormía el relámpago.

¡Ojalá que quienes viven en Buenos Aires, nos acompañen a recordar a este exquisito poeta!

sábado, 30 de octubre de 2010

Giran las hélices


Giran las hélices
mientras aguarda el cielo.
El viento silba
anunciador de esperas.

Surcar el aire
portando la esperanza
hacia lejanos rumbos
viajera empedernida.

Llega el momento,
rugientes los motores
carga ligera
resplandor en las alas.

Son las vertientes
de celeste armonía
 cruzando el éter
entretejiendo nubes.

lunes, 25 de octubre de 2010

Neblina

En el crepúsculo de mi vida, deshojada y ausente de todo resplandor, intento descifrar la última ecuación que me queda por resolver.

La del instinto de supervivencia, que se empeña en continuar habitando un planeta desierto de caricias, sola de toda y absoluta soledad.


Envuelta en el destemplado gris de la neblina, camino en pos del confín del horizonte, ese que me ha sido negado desde que tu mano se soltó de la mía inagurando la pesadilla de la que nada ni nadie puede rescatarme.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Un día como hoy


Un día como hoy y hace ya tiempo, el corazón se abría y remontaba el cielo transparente de tus ojos.

 Entonces los lirios sabían a primaveras tardías, con ese aroma impreciso que oscila desde otoños húmedos y entrañables hacia un arrebato de alondras y libélulas.

Un columpio se mecía en el aire blando y el río era un espejo amarronado que se engalanaba con el rubor de los lapachos. Pétalos de amapolas en las manos, caminábamos sobre el cordón de la vereda  como si fuese sobre el filo de un abismo.

¿Por qué octubre late con fuerza inusitada en estos días? El arca de la abuela que soy, aún esconde secretos, cartas atadas con una cinta roja, fotos desteñidas por el tiempo.
Se abre un gigantesco sol sobre la orilla oscura de mi llanto. Porque octubre es así, contradictorio, y suele renacer en azaleas que asoman por mi ventana, jactanciosas, risueñas y atrevidas
Octubre es un enigma inescrutable, una lágrima  adusta, un rumor de gaviotas extraviadas, un pañuelo de nubes, un cántaro de espuma solidaria.

Octubre canta y fluye por mis poros, me dibuja un adiós imperceptible, me cambia la dulzura de las fresas por un cierto sabor indescifrable.

Mientras, volteo mi cabeza hacia un costado.  El que guarda tus huellas en mis sábanas.

viernes, 15 de octubre de 2010

Amor de niños

De espaldas a la realidad cotidiana y abiertos los ojos, como pequeños mares verde azulados, ellos observan el movimiento de las olas, imaginan sirenas navegando entre espuma y corales, dibujan estrellas de mar en el aire y se sumergen en un mundo encantado para descubrir, en un cofre caído de algún barco pirata de antaño, las joyas de una reina y la espada del valiente doncel que sucumbió en su defensa.
 
Con el alma extendida hacia un horizonte que perciben reservorio de enigmas y venturas, guardan silencio y se dejan mecer por la brisa marina de un atardecer que quedará por siempre en sus recuerdos.
Amor de niños, con sueños pintados de inocencia, breves como el verano, radiante como el sol que pinta tornasoles sobre el agua.

lunes, 11 de octubre de 2010

Puede ser que mañana...


Puede ser que mañana
un barco de papel
navegue hacia lo oculto
llevándose una aurora
desprendida del tiempo


Y flote a la deriva
entre islotes
corales
pescadores ceñudos
sombras y atardeceres
irupés y tacuaras


La música de un arpa
doblará en un pañuelo
adioses irredentos.


Gritarán los ausentes
cuando ocurra el oráculo.

Bar desierto
una taza y la borra del café
sellando algún recuerdo
librado del derrumbe.

La pintura que ilustra este poema es un cuadro de Edwar Hopper.

En la entrada anterior, el verso que dice que "lo ganado supera a lo perdido", expresa mi gratitud por haber tenido a mi lado un compañero que durante 44 años supo cuidar de mi en todo momento. Gracias a quienes me dejan saber que no estoy sola. Hoy, hubiésemos cumplido 46 años juntos.

jueves, 7 de octubre de 2010

Clamor antiguo


Desde la intolerancia
inquietud, desvarío
ramas quebradas
viento caníbal
cielos desnudos
hambre
de pan y estrellas.

Ojos deshabitados
clamor antiguo
sin reticencias.

Hacinamiento
sed y penurias
pechos resecos
muerte acechando
sin flores y sin duelos.

África gime
cual círculo fatídico
abrazada al silencio.

domingo, 3 de octubre de 2010

Para vaciar la copa de amargura

Desátame los nudos del pasado
volviendo hasta el andén de la ventura
cantata celestial sin partitura
a espaldas del dolor aletargado.

Invocando a la vida y su dulzura
avecilla en celaje recortado
en papeles de plata y encarnado
el suspiro en la rosa. Donosura

de saber que de todo lo vivido
supera lo ganado a lo perdido
y hay luz por descubrir desde la oscura

heredad de algún sueño desquiciado.
Entonces será el tiempo señalado
para vaciar la copa de amargura.