domingo, 27 de abril de 2008

Mientras dormías

Mientras dormías...


Se posó un ruiseñor en tus cabellos

trenzó la luna tallos de jacintos

una burbuja azul voló muy alto

en tanto un refucilo

hizo una pausa mínima

y atemperó la espera

cuando tú te arropabas el deseo


Catalina Zentner
2008

viernes, 25 de abril de 2008

Revista Estrellas Poéticas


Pueden bajarla, si lo desean:

Revista Estrellas Poéticas

Y por supuesto, pueden sumarse al tren de nuestros sueños. Siempre hay lugar para quienes aportan alegría, literatura, o simplemente la grata compañía que compensa la aridez de ciertos tramos del camino.

Cordialmente,

Catalina

domingo, 20 de abril de 2008

Me rendiré despacio

Me rendiré despacio, sin sentir el dolor de la caída. Para que esto suceda, habrá un colchón de espigas y lavandas. Y allí estarán tus brazos como auroras.

No habrá incendio que acabe en el delirio de un sueño entrecortado por relámpagos.

Busco mi salvación en tu regazo para enterrar quebranto y rebeldía.



Catalina Zentner

2008

miércoles, 16 de abril de 2008

Urgencia


Digo que se me escapan las palabras, que un dolor subterráneo recorre mis arterias, sin detenerse en estaciones soñolientas, donde la penumbra artera sopla telarañas y las lágrimas son mínimos universos.

Siento el puñal que me traspasa, una flecha ardiente que apunta al corazón de una cervatilla perdida en el espasmo de la jungla.

Corro para eludir barreras oxidadas, tarareando una canción que espanta el pavor nacido de la más absoluta soledad.

Y sé, que mientras huyo, pegado a mis talones los espectros se convierten en retales que mojan mi espalda con sus babas.

Quisiera burlarlos, enfilando por rumbos de pétrea oscuridad, pero siguen prendidos a mi piel, contagiándome su hedor insoportable.

Cansada de correr me rindo en el umbral de una noche sin fronteras,
debajo de una lluvia mansa, compasiva, como mantra que arrulla mi condena.


Catalina Zentner

2008

viernes, 11 de abril de 2008

Distancia y olvido


Dicen que la distancia es el olvido

pero yo no concibo esa razón…

Roberto Cantoral


Distancia y olvido, cercanía y resurrección. Y tú, más allá de mis desvelos, siendo presencia, llama votiva, claraboya por donde ingresa la claridad al cuarto donde languidezco, hecha sombra, rama seca, raíz desmembrada.

Futilidad de saber de la acidez del vino y la palidez del acebo que intentamos reverdecer aunque el granizo hizo lo suyo sin que pudiésemos evitarlo.

Distancia-desmemoria y en el medio, mi rebeldía diciendo que es posible sortear las riberas de un adiós desesperado para flotar en medio de la nada, aguardando el viento propicio que calmará el ardor de mis pupilas, ciegas de tu luz amada, esquiva, inabordable, ausente, voluble y tendenciosa.



Catalina Zentner
Abril, 2008

miércoles, 9 de abril de 2008

Encenderé una vela...

“…nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti"

John Donne

Encenderé una vela por aquellos que padecen vacío en sus estómagos y fatal desnudez de su memoria; por los que perdieron el rumbo del amor, sometidos a la vileza y el escarnio. Por los niños violados, los ancianos sin cobijo ni ternura, abatidos en soledades y cenizas. Por los ciegos que miran sus bolsillos y no ven lo que pasa a su costado.

Otra por mis hermanos de distinto color, cuya sangre no se diferencia de la mía, por el derecho de todos y cada uno a su libertad de amar y creer en los dioses que elijan, siempre que se rijan por la bondad y no como pretexto para el odio.

Una vela que borre oscuridades y traiga luz radiante y esperanzas. Otra que avente absurdas tempestades desde el clamor de este planeta escarnecido, por el canto quebrado de los pájaros, por las focas que van a su exterminio.

¡Cuántas velas tendrán que ser prendidas para tanta injusticia, tanto agobio!

Mientras, encenderé la mía con prudencia, para que no se extinga antes de arder el tiempo suficiente.



Catalina Zentner

domingo, 6 de abril de 2008

Breve

Imagino una danza de gaviotas alrededor de una mesa dispuesta para la celebración de la vida, cuando el olvido corra espesas cortinas que dejen los rencores en la calle.

Y una nave azulina estremezca las aguas taciturnas con las bodegas cargadas de aleluyas.

Entonces me sumerjo en el puro torrente del silencio, para no despertar de mi ensoñación anhelando que la realidad se disperse en la quietud de un anochecer poblado de elfos y nereidas, custodios de misterios refulgentes.


Catalina Zentner

2008

jueves, 3 de abril de 2008

En paz



Estar en paz


con aquellos que amé

y estrenaron sus alas al dejarme

ansiosos de otros cielos más templados

sin tantos nubarrones turbulentos.


Sentir que palmo a palmo

cimenté

el tabernáculo donde albergar mis entelequias

dejando en el olvido el despertar

cuando imploré piedad y hubo silencio.


Estar en paz

mientras la luna y las estrellas

alumbran hermandades

donde no queda espacio a mis delirios

y me embozan las pleuras del azar

hasta donde me alcance la incoherencia.


Estar en paz

es abril y es primavera.

¡Es tan diáfano el aire y limpio el firmamento!

Florecen los recuerdos dulcemente

perfumando la esencia de las cosas.


Hay un temblor de alas en mis versos

un pájaro anuncia algún retorno

y una ascensión de nubes transparentes

testimonian la paz recuperada.


Hoy clausuro las páginas brumosas

es tiempo de escribir nuevos capítulos.